No suelo implicarme en las charlas cuñadistas de navidad, porque aunque parezca cosa extinta, el cuñadismo sigue muy presente en nuestras vidas. Tendríamos que definir que es eso del cuñadismo, pues a mi entender, comprendo a un sujeto que sabe de todo, pero de oídas y que alardea con una incesante verborrea de todos esos conocimientos que pretenden tapar unas inseguridades bestiales, las cuales no ha tratado de curar por que los psicólogos son unos sacacuartos. La verdad que hoy en día el acceso a la información es infinitamente más rápida y podemos a golpe de click, desmontar cualquier dato que nuestro familiar contemple como verdad absoluta. Pero al caso, las cenas de navidad son pequeños reflejos de la sociedad en la que vivimos hoy en día -siempre lo han sido, no hay nada nuevo en esto- donde nos juntamos una marabunta de personas unidas por lazos de sangre y que en ciertas ocasiones, no son relaciones bien avenidas. Pero lo importante es que ahí estamos, todos a la mesa, con...
Blogg dedicado a comentar la vida en general, de forma desenfadada y con algún matiz de politólogo con complejo de escritor.