No suelo implicarme en las charlas cuñadistas de navidad, porque aunque parezca cosa extinta, el cuñadismo sigue muy presente en nuestras vidas. Tendríamos que definir que es eso del cuñadismo, pues a mi entender, comprendo a un sujeto que sabe de todo, pero de oídas y que alardea con una incesante verborrea de todos esos conocimientos que pretenden tapar unas inseguridades bestiales, las cuales no ha tratado de curar por que los psicólogos son unos sacacuartos. La verdad que hoy en día el acceso a la información es infinitamente más rápida y podemos a golpe de click, desmontar cualquier dato que nuestro familiar contemple como verdad absoluta.
Pero al caso, las cenas de navidad son pequeños reflejos de la sociedad en la que vivimos hoy en día -siempre lo han sido, no hay nada nuevo en esto- donde nos juntamos una marabunta de personas unidas por lazos de sangre y que en ciertas ocasiones, no son relaciones bien avenidas. Pero lo importante es que ahí estamos, todos a la mesa, con nuestras diferencias y siguiendo esa doble moral que permite el seguir teniendo cariño a ese tío que piensa como si Franco siguiera vivo o que por el contrario, tu tía ame el comunismo -lo poco que sabe de el- y que luche encarnizadamente por compartir la cola de una gamba. Y, entre todos estos sucesos que pueden darse de forma divertida dentro de esta mesa, se hable de la actualidad política, sacando a Puigdemont entre las quisquillas y el centollo y llamando Perro Sanxe al presidente.
La mayoría de estas conversaciones no llegan a ningún puerto y siempre queda el abrazo de después de la cena al despedirse -si ha terminado esta conversación en una acalorada discusión en la defensa de la dignidad española, esa que no existe para algunas personas y que para otras es el sentido de vivir y su mayor orgullo- pues al final, somos familia y esto repercute negativamente en el ambiente que se merecen las personas mayores que desean todos los años reunir a sus hijos, nietos y sobrinos para que todos estemos en amor y compañía.
Creo que he de ser sincero y decir que en ocasiones, aun no siendo partícipe de estas dinámicas de debate en la mesa, me siento contrariado por algún que otro comentario, más siendo -aunque puede sonar prepotente- politólogo. No es que tener este título te haga más o menos que nadie, por supuesto que no, pero si creo y reivindico, que en algunos casos te permite ver las cosas desde la perspectiva y no desde la percepción. Si bien, los humanos pecamos en exceso de tener esas ansias por creer que llevamos la razón, por demostrar al que tenemos sentado a nuestro lado, lo inteligente que somos y lo mucho que valemos. A todo esto y a colación de mi cena, por supuesto que no veo bien lo que ha posibilitado este gobierno de coalición, tampoco veo bien las actitudes de O. Smith o los retrocesos en materia de igualdad LGTBI, pero esto no es una discusión de confrontación, esto es una discusión democrática. Me refiero con esto, que no ha de sembrarse la discordia, como decía el monarca español -el muy amado por los patriotas y no tan amado por otros tantos indefinidos- pues la verdadera razón del avance social es el querer lo mejor hacia el otro. Séneca decía en una de sus cartas a Lucilio, que el principal pilar de la justicia era la igualdad y por ello, aun chupando las cabezas de las gambas entre gritos y alaridos, debemos fomentar el querernos como somos, el saber que el de enfrente no piensa igual que tú, pero que se merece lo mejor -aunque no soportes a tu primo cuñado etc- ya que a este mundo se viene desnudo y te vas peor, por que no te llevas ni el cuerpo.
Aunque esta parrafada se sale del carácter político que tiene este blogg, estamos en navidad ostias, hay que cambiar un poquito. Además, me gusta fomentar el espíritu navideño -no por el consumismo o por tonterías varias- ya que es el momento de unión de muchas familias, de detalles y sobre todo de cariño entre unos y otros. Ya otro día trataré de trasladar a quien esté ahí leyéndome, como hemos salido del estado de naturaleza y como diferentes autores comprenden el concepto de Estado, siendo todo ello, para criticar a Perro Sanxe y a quién se ponga por delante 🤪.
Baisersssssssss
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