Volvemos a asistir a un teatro abarrotado de gente, un teatro donde interpretamos la democracia y conjugamos fórmulas que terminan siendo paradójicamente anti-democráticas. Puigdemont vuelve, orgulloso después de años de huida de la justicia española y de haber conseguido subsistir con el dinero del mecenazgo recibido por parte de sus afines y el parlamento europeo -otro melón que abrir, de donde ha salido el dinero del expresident prófugo de Cataluña-.
Eurodiputado por obligación y exiliado por mártir. Volvemos a la carga, a la desestabilización del territorio y a la exacerbación del nacionalismo catalán, donde no encontramos mayor solución que un referéndum vinculante, como afirmaba la secretaria general de ERC Marta Rovira, persona que todavía sigue fuera y muy pendiente de que le den la amnistía.
Aquellos que estudian la fórmula del referéndum saben perfectamente que no es democracia, que la democracia “directa” no deja de ser una tiranía de la mayoría sin contrapesos. Esta democracia directa a la que hacia alusión nuestra querida Marta Rovira hace poco en su intervención telemática en el congreso de ERC, no es más que una concepción de "democracia" populista, que polariza a las masas al no tener más herramientas que denunciar el carácter no democrático de las autoridades -supuestamente no elegidas- y de los tribunales constitucionales, reduciendo problemas políticos y sociales de envergaduras mayores a un “Sí” o un “No” sin un proyecto detrás que vele claramente por el groso de la sociedad catalana.
Podría soltar lineas y lineas sobre el culto del referéndum y la apología a la democracia directa, pero para eso ya han escrito autores como Pierre Rosanvallon, el cual expone muy detalladamente como el detrimento de las sociedades democráticas consideradas liberales (partido nacionalista catalán, "no se Rick, parece falso") y el quebrantamiento del Estado de Derecho viene dado en su mayoría por este populismo envenenado que es profundamente sentimentalista y propagandístico, ocupándose de la confrontación entre "el nosotros y el ellos", de una diferenciación con carácter nacionalista que otras ideologías no tan bonitas utilizaron en tiempos anteriores y de las cuales no hemos aprendido nada. Por lo que vengo a decir, dejándome de tonterías: ¿no hay otra fórmula?. Hemos asistido a delegaciones de competencias tributarias y de otras índoles que han dado una autonomía casi federal a otras Comunidades Autónomas del territorio... ¿enserio, no hay otra forma que desestabilizar un país y polarizar a una sociedad entera?.
Si bien puedo parecer crítico -que lo soy-, reitero que no es mi misión el convencer a nadie, ni mucho menos cuando yo mismo trato de empatizar con todas aquellas realidades sociales que veo y que por supuesto no vivo de cerca, pero que me mueven ciertos sentimientos que son inexistentes las otras 23 horas de mi día.
En definitiva, solo vengo a argumentar que hay que pensar un poco más allá sobre el impacto negativo que el juego de tensar y destensar la cuerda del populismo está provocando dentro del gobierno y como está afectando a la sociedad española, dado que el retraso de los presupuestos es provocado inevitablemente por la amalgama de movimientos estratégicos que JxCat ha tratado de hacer para manipular al ejecutivo, lo que ha dado como resultado una precariedad en la viabilidad de gobernabilidad del groso del país en beneficio de aquellos que tienen situaciones más desfavorecidas y que de verdad necesitan esa protección social, porque gobernar a base de Decreto Ley no es lo suyo. Si de verdad existe algo de responsabilidad social, deberíamos tomar conciencia y actuar en consecuencia.
Todo ello, sin contar con la proyección internacional que esto genera en un entorno geopolítico que está viviendo en la actualidad una desestabilización sin precedentes con las tentativas rusas asomando por debajo de la puerta, pero este tema es otro post y no vamos a mezclar.
Bisousss
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