La democracia es efectiva en dar libertad y el hombre es efectivo en supeditar la libertad a la ignorancia hasta terminar con ella
La realidad política de este país es difusa. Comienzo este post afirmando concretamente, que el terreno político hoy en día en nuestro país ha tomado una deriva publicista exacerbada, que ya venia de antes, pero que se está agudizando a pasos agigantados y que está provocando situaciones tales como poner un dibujito gracioso y escupir un par de sandeces, llegue a representar a un montante de la población amplio. Si bien no podemos condicionar la decisión de la gente a la hora de votar, si deberíamos ser responsables y hacer más crítica la politización de los escenarios que vivimos en la sociedad y sobre todo, ser más conscientes del impacto que estos circos pueden tener en nuestra sociedad.
No es necesario hablar de personajes, como en el caso de Alvise, para darse cuenta de como un discurso que hace aguas por muchos sitios, ha calado en aquellas personas que ven la política desde una perspectiva superflua y poco objetiva o crítica, dejándose arrastrar por cuatro alaridos que provocan sensaciones de rabia hacia otros sin haber tenido la mínima deferencia de analizar en profundidad el discurso y el trasfondo del mismo. No podemos dejar que se tambaleen todos los logros conseguidos en materia de democracia, instituciones y estabilidad, porque otros vengan a criticar aspectos de los mismos con poco criterio y evocando siempre al populismo sentimental con gritos por la patria, tratando de remover los estómagos de muchos ciudadanos que si creen en las instituciones y en el (mal) hacer de los políticos a los que se eligen.
Es cómodo ver desde el sofá, el auge de ideologías que abogan por la eliminación del estado del bienestar, de la constante lucha contra aquellos que vienen de otros países sin recursos o incluso de promover la desigualdad en ciertos ámbitos de la sociedad, que ya habían sido superados tanto legalmente como socialmente. Si tan claro tenemos que estos aspectos no son los que nosotros queremos para nuestros hijos, ¿por qué dejamos o abogamos por ellos también?. Todos queremos la revolución, pero quien le dedica un momento, en una sociedad en la que los derechos básicos están garantizados en mayor o menor medida, y por los cuales, nuestro país es uno de los mejores para vivir en este mundo de inestabilidad y guerras a las puertas del continente.
Por último, solo nos queda hacer reflexión del panorama internacional que se ha quedado tras las votaciones europeas, donde el escenario -a mi parecer- es favorable. Y lo es por dos pilares fundamentales, siendo el continuismo y la unidad, pues continuamos con una coalición que mantiene los valores europeos y persigue metas comunes, asegurando otros cinco años de unidad, donde inevitablemente habrán de hacerse esfuerzos bélicos contra los diferentes frentes abiertos, donde veremos la continuación de reformas hacia el posicionamiento geoestratégico de la Unión y donde apreciaremos las derivas totalitarias agresivas que otros países tratarán de ejercer a cara descubierta hacia el continente. Mientras tanto, naveguemos en nuestro mar de idiosincrasia democrática, donde no percibimos los estruendos de las bombas y donde podemos levantarnos todas las mañana para seguir con nuestras vidas.
Pequeña mención a Norberto Bobbio: "Únicamente la democracia permite la formación y expansión de las revoluciones silenciosas"
Bisoussssss.
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